¿Qué demonios es un genérico?

Ayer por la mañana tres personas me esperaban en la puerta antes de abrir. El primero quería “aspirina pero del otro”. Por suerte, a primera hora y con el café todavía en el paladar, mi cerebro ha hecho una criba rápida. No hay tantas posibilidades, puede ser una aspirina efervescente, puede ser un medicamento con la misma composición pero a otra dosis, o exactamente el mismo medicamento pero de otra marca comercial. Así que tenemos unas cuantas posibilidades: aspirinas (sobres, granulados, con vitamina C, cafiaspirina, la plus…), Adiro 100 o 300, Tromalyt 150 o 300, A.A.S. 100 o 500, y ya pasamos a los genéricos que son unos cuantos, y por si no fuera suficiente, resulta que los Adiro a su vez, son EFG, o sea Equivalentes Farmacéuticos Genéricos. Así que empecemos a descartar: Si pregunto si lo que quiere es un equivalente genérico igual lo lío más, así que pregunto, ¿es para ti? ¿Para qué es? En una conversación cortita descubrimos que quiere la aspirina de toda la vida, la que vale para todo pero en su versión barata. Ok, se trata del A.A.S. 500mg.

El segundo quería “Ibuprofeno pero del de verdad”. Uff! Esto se complica. Imposible enumerar todo lo que lleva Ibuprofeno (cotillead aquí si queréis tener una ligera idea), hay que conseguir traducir lo que quiere. ¿Ibuprofeno de una marca comercial? ¿Espidifen, Dalsy, Neobrufen? Uff! Así no voy a ninguna parte… ¿Para quien es? ¿Es un jarabe, sobres, comprimidos…? “Ibuprofeno, ibuprofeno, que me ha dicho el urólogo que no son lo mismo” … Ay, ay, ay, se me está impacientando, reacciona Olatz… ¿Se llama tal cual, Ibuprofeno? “Sí” Entonces tiene que ser el genérico… Un ratito después de conversación, preguntas, respuestas y las opiniones de un urólogo fantasma, se trata de Ibuprofeno EFG 600mg en comprimidos.

La tercera: “a mi me das paracetamol, el que tenga menos, la caja más pequeña y en pastillas. Es solo para tener en casa por si acaso, porque he visto que estaba caducado el del botiquín” Ok, más claro agua, ¿el genérico verdad? “El más barato”. Perfecto, no hay duda. “Es que me ha quedado muy claro lo que les has contado a esos dos, no te voy a hacer repetirlo por tercera vez sin ni siquiera haber encendido la cruz todavía!” 😄 ¡GRACIAS!  No por que no tenga que repetirlo por tercera vez (de hecho lo he repetido unas cuantas veces más después), si no por ese pequeño detalle de reconocimiento.

¿QUE ES UN GENÉRICO?

Según la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios de julio 2006 (LGURMPS), un genérico es “todo medicamento que tenga la misma composición cualitativa y cuantitativa en principios activos y la misma forma farmacéutica, y cuya bioequivalencia con el medicamento de referencia haya sido demostrada por estudios adecuados de biodisponibilidad”.Las diferentes sales, ésteres, éteres, isómeros, mezclas de isómeros, complejos o derivados de un principio activo se consideran un mismo principio activo, a menos que tengan propiedades considerablemente diferentes en cuanto a seguridad y/o eficacia. Así que el medicamento de marca y el EFG son intercambiables ya que tienen el mismo principio activo, la misma calidad,seguridad y eficacia que el medicamento original.

En resumen, se trata de un medicamento con las mismas características farmacocinéticas, farmacodinámicas y terapéuticas que otro medicamento cuya patente ha caducado y que se denomina “medicamento de referencia”. Tienen un coste menor porque no se ha tenido que invertir en el proceso de su descubrimiento, ni tienen que demostrar estudios de seguridad posteriores. Repito la definición, solo tienen que demostrar “que tenga la misma composición cualitativa y cuantitativa en principios activos y la misma forma farmacéutica, y cuya bioequivalencia con el medicamento de referencia haya sido demostrada por estudios adecuados de biodisponibilidad”.

¡Vamos!  ¡Que es una copia! Si fueran diferentes, aunque fuera incorporando una pequeña mejora, ya no les bastaría con presentar solo estudios de bioequivalencia y el producto sería mucho más caro.

En 1996 todavía no existía en España un marco legal que permitiese el registro y comercialización de las llamadas anteriormente “especialidades  farmacéuticas genéricas”; la Ley no incorporaba una definición de las mismas ni preceptos para promover su utilización. A finales de 1996, se modificaron los artículos 8 y 16 de la Ley del Medicamento, posibilitando así la comercialización de EFG.

Desde entonces se han dado diferentes cambios legales en dos sentidos; con la intención de promover la disponibilidad de medicamentos genéricos  y con la de fomentar su utilización. Algunas de estas modificaciones son:

– documentación simplificada para el registro de medicamentos genéricos.

– aplicación de un sistema de precios de referencia.

– realización de campañas informativas o modificación de los márgenes de las oficinas de farmacia, entre otras medidas legales.

Gracias a este trabajo podemos decir que un 92% de la población conoce los medicamentos genéricos (casi el doble que en el año 2000) y que el 80% confía en ellos.

PUES A MI NO ME HACE LO MISMO 

No lo niego, he visto muchísimos casos en todos estos años, como para negar la evidencia. Pero ¿a que se debe? La bioequivalencia demuestra la intercambiabilidad entre el medicamento genérico y el medicamento original desde el punto de vista de la calidad, seguridad y eficacia. Calidad, seguridad y eficacia, no sabor, velocidad y sensación. Son bioequivalentes, no idénticos, es muy posible que el original sepa a fresa y el EFG sepa a naranja, o viceversa. Es posible que la gelatina que compone la cápsula que recubre el medicamento tenga diferentes orígenes y uno se trague mejor que el otro, puede que unos granulados queden más apelmazados que otros, que un comprimido efervescente se deshaga del todo en tres segundos y otro jamás de los jamases… Pero ¿se nota? Pues, hay gente que sí y gente que no, hay veces que sí y veces que no, hay gente que prefiere una marca concreta y gente a la que no le importa, hay gente que quiere medicamentos genéricos pero de cierto laboratorio y no de otro, hay gente que incluso prefiere un EFG a la marca, porque se parta mejor, porque distingue mejor el color, la forma, el tamaño de la pastilla, porque una es más dura y se parte mejor, porque otra es más blanda y se deshace mejor… ¡Para gustos los colores! Hay donde elegir.

Los que seguro no somos, iguales, idénticos, y a veces ni parecidos, somos todos nosotros. No nos gusta o no nos sientan de la misma manera las cosas, unos somos más sensibles al cambio que otros… A mi me tocó tomar un antiácido durante una temporada, acababan de salir los primeros EFG, (todavía estudiaba, cuanto a llovido😅), pero años más tarde, estando embarazada, el mismo antiácido genérico ya no me bastaba, el de marca me hacía efecto más rápido (en efervescente, no eran iguales) y me pasé al lado oscuro. 

¿ENTONCES PORQUE NO ME DAN EL QUE QUIERO?

Ay amigo! Yo tengo las manos atadas!

La financiación pública de medicamentos está sometida al sistema de precios de referencia. El precio de referencia es la cuantía máxima con la que se financian las presentaciones de medicamentos incluidas en cada uno de los conjuntos que se determinen, siempre que se prescriban y dispensen con cargo a fondos públicos.

“Sustitución por el farmacéuticoCuando la prescripción se realice por principio activo, el farmacéutico dispensará el medicamento de  precio más bajo de su agrupación homogénea y, en el caso de igualdad, el medicamento genérico. Cuando la prescripción se realice por denominación comercial, si el medicamento prescrito tiene un precio superior al precio menor de su agrupación homogénea el farmacéutico sustituirá el medicamento prescrito por el de precio más bajo de su agrupación homogénea, y, en caso de igualdad, dispensará el medicamento genérico.”

Pero, por si todo esto fuera poco, también existen medicamentos de marca bajo la denominación EFG, y aquí ya es cuando mi cabeza empieza a girar en un peligroso bucle de siglas, reales decretos, marcas, precios de referencia, agrupaciones homogéneas, precios mínimos operativos, las bajas, los desabastecimientos…

Para el que quiera investigar un poquito más, aquí tenéis un enlace a información sobre los EFG y otro al lio del que la marca se pase ahora al EFG aquí. Pero aviso! Puede que la cafiaspirina no sea suficiente!!!

CONCLUSIÓN

Si te gusta el Espedifen de albaricoque, porque odias el sabor del normal, te da yuyu tragarte unos comprimidos tan grandes y encima no te importa pagar cuatro veces más que el EFG, hazlo y punto. Total, te sale cada resaca a 20 céntimos y te lo puedes permitir.

Pero si en lugar de eso, no confías en el tratamiento que te han prescrito porque al cuñado de tu vecina le dijo el urólogo que no le cambiaran las pastillas y a ti te las han cambiado… Aquí estaremos nosotras para explicártelo tantas veces haga falta, estamos donde siempre, en la calle principal, donde la cruz verde…

(Me ha dejado huella lo del urólogo. Llevo todo el fin de semana intentando adivinar que sería lo que le pudo decir, o seguramente, lo qué le pudo entender)

Imagen: “me va a explotar la cabeza” sofiamusic.tumblr.com

 


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